lunes, 22 de febrero de 2010

Una historia...

Como recordaréis antes de vivir en el fastuoso y maravilloso piso de la vieja Niza, estuvimos un par de semanas en un piso prestado por la empresa en Cap d’Ail (cabo de ajo) al lado de Mónaco, propiedad del dueño y señor de la empresa.

Alli estuvimos 15 días Borja, Angela y yo.

Pues bien, estando allí NOS CARGAMOS LA NEVERA!!!

Si, si, no sé cómo pero nos la cargamos, o bueno, si lo sé… se trataba de una de estas neveritas pequeñas que te llegan por la cadera (a mi más arriba con esto de la estatura), y que tienen un congelador en la parte de arriba pequeñito. Que yo nunca entendí estas neveras, que no entra nada de nada.

Pues bien, el congelador estaba tan lleno de hielo que no entraba nada, había algo incluso atrapado entre capas de agua congelada. Y oye, allí obramos de buena fe e intentamos quitar al hielo, claro, que, rascando y rascando sin querer perforamos un poquito el suelo del congelador…jejejeje… que despiste, bueno no pasará nada…

Bufffff (si, lo sé, sé que mientras leíais esa última frase todos habéis dicho buffff)

Pues en un momento empezamos a oler a gas, jejjeje, que bien, que alegría que alboroto… por si no lo sabíais (yo lo descubrí en ese momento), las neveras tienen un gas por dentro al salirse el gas aquello no enfriaba. Niños y niñas no intenten hacer esto en casa. Cogimos celo, y tapamos el agujerito como pudimos y echamos un poquito de agua encima con la esperanza que aquello se congelara pronto encima del hielo y como que no había pasado nada… ILUSOS!!!

Despué de tirar toda la comida que apestaba todo a gas (cosa maravillosa para nuestra pobre economía aún sin recuperarse del cambio de nivel de vida de la tierrina aquí), nos planteamos qué hacer.

Éramos nuevos, no queríamos problemas, nos daba vergüenza decirlo en la empresa, llevábamos tan poco tiempo… No queríamos que pensaran que éramos un desastre.

Empieza la operación NEVERA NUEVA

Contábamos con la maravillosa suerte de tener un Carrefour al lado de Monaco, y, aunque visitamos más supermercados con bloc de notas y apuntando precios, medidas y características la mejor la teníamos al lado de casa.

El hombre del Carrefour se rió un rato, y se decidió a pasar un día divertido gracias a nosotros, yo no sé que le hacía tanta gracia de verdad, si el que hablarámos todos a la vez, si que yo tuviera que traducir, el que tuviéramos tanta prisa en comprar o que nos lleváramos la nevera a cuestas… Compramos por supuesto la nevera más barata que había y la más pequeña. Supongo que desde fuera pudo resultar divertido vernos a Borja y a mi cargar con la nevera y meterla en el coche de Borja, como era pequeñita entraba en el maletero. Suerte que Borja tenía el coche que lo había traido desde España (antes de ese momento siempre pensaba que loco, traerse el coche desde España, total para qué… ja, como me tragué mis palabras en ese momento).

Segunda parte del plan comienza DESTRANGIS IN THE NIGHT. Night!!! (pensar en voz en off muchachada nui)

Buena ahora comenzaba la parte más chunga del plan, teníamos que dar el cambiazo a las neveras, poner la nueva y bajar la antigua a los contenedores el día que los de la basura retiran muebles.

Para que entendáis lo complicado de la situación, hay un pequeño (enorme) detalle que aún no había mencionado, una de nuestras supervisoras era vecina nuestra (tacháaaan).

Los pisos eran bajitos y los edificios tenían forma de L, ella vivía en la parte larga y nosotros en la corta de la letra L, de tal manera que su terraza daba perfectamente a nuestro portal.

Teníamos que llegar, descargar sin que nos viera y llevar la nevera a los contenedores.

Con el máximo sigilo y ya de noche entramos por la urbanización y pusimos el coche justo debajo del portal, para descargar la nevera, y justo entonces nos pican en la ventanilla… AHHHHH… era nuestra supervisora, que bien… Borja baja la ventanilla, y yo empiezo con mi verborrea para que en ningún momento se despistara y mirara para la parte de atrás del coche, para que entrara la nevera la bandeja no estaba puesta con lo que se veía perfectamente, hablamos del tiempo, del trabajo, de todo lo que nos ocurrió, disimulamos que pudimos, Borja no soltaba las manos del volante, yo tenía calambres en la espalda y una gota de sudor caía por mi frente, podía imaginarme la espalda húmeda de la tensión de Borja, por fin se despidió, y respiramos como nunca antes… ahhhhh… que alivio.

Creo que ni en las películas les cuesta tanto deshacerse de un cadáver.

Con la nevera ya instalada en casa ahora nos teníamos que deshacer de la vieja y rota.

Guardaré siempre en mi memoria, las risas nerviosas, las carreras, el espera espera que esto pesa, pero sobre todo recuerdo, a Angela agazapada detrás de una columna vigilando, viendo con el novio de la supervisora estaba en la terraza, y sus señas de ahora ahora…

Mucha tensión pero muchas risas…

Al final nos deshicimos de la nevera y dejamos una nuevecita y hermosa en el piso.

Con el tiempo ya más relajados contamos la aventura en la empresa, y todos saben lo que pasó pero creo que fue una de las veces en mi vida que mejor y peor me lo pasé al mismo tiempo…

4 comentarios:

Covilandia - LuayPompeya Galgas dijo...

Por el amor de Dios, Isabel !!! Las acabo de pasar más canutas que leyendo el libro de las catedrales cuado aquella mujer daba a luz en el bosque y moría... Y la tenian que enterrar y era de noche... Joer!!! canutas las pasé, me imagino a la supervisora como una sombra que se mueve detrás de las cortinas y que sabe lo que está pasando aunque no esté mirando, caguenlaputa, me muero de miedo. JA JA JA menos mal que acabó bien anda. Que bueno. Besitos.

Zenaida dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAAAAAAAAAAAAA me parto Isabel, me partooooooooooooooo!!!!!!!!!!!
Que risa de historia, aunque entiendo que en el momento lo pasarais mal. Lo que más risa de todo me da, es porqué os pusisteis tan nerviosos con la nevera nueva...juer, no podíais comprar una porque os daba la gana??? Jajajaj hombre... al tirar la vieja si, pero la nueva.... Jajajajja que risa Isabel por dios.

LUCIA dijo...

isa lo q no te pasa a ti... cuando contaste lo del carrefour, me acorde de lo de tu bici y el ventilador... jajajaja q tiempos aquellos...

te acuerdas???

Anónimo dijo...

Soy Laura, ajjaja, que risas, solo os faltaba el pasmaontañas y las rayas negras pintadas en los mofletes,jee.

Que nervios en el coche cuando os vio la supervisora, no falla, es la ley de Murphy, cuando no quieres que te vea alguien, ahi aparece para meterte el miedo en el cuerpo,jajaaj, que diver y que mal trago a la vez.

Bueno, te deseo buena suerte en el hotel nuevo, y queremos detalles de la entrevista ( como fue), de los compis y todo.
Besinesssss
Ciaoooooooo