Bueeeeeeeeno, ahora ya sí, más descansadita ya os comento de verdad de la buena...
Pues eso, que nos fuimos de crucero. Para recomendar a los clientes qué barcos visitar y cuáles no, que nos sigan invitando... Estamos haciendo una fuerte presión sindical para que las visitas de los cruceros sean a los ubicados en la zona del caribe, Hawai y la Polinesia, por el momento hemos recogido miles de firmas pero sin efecto. Por cierto el otro día llegó a la oficina un nuevo triturador de papel. Que coincidencia eh?
Bueno el crucero en sí era cortito, nos subíamos en Marsella un sábado a la hora de comer y nos bajábamos en Savona (Italia) después de desayunar. Una noche a bordo.
El viaje nos tocó hacerlo con los italianos de la empresa. Hablemos de topicazos, pero, tenemos la teoría que en este viaje los italianos sentían su orgullo que les picaba y se sintieron con la necesidad de demostrar que, a pesar que la fama de juerguistas en Mónaco y en nuestra empresa la tenemos los españoles ellos pueden ser más divertidos que nosotros. Así que durante el viaje de ida a Marsella ellos que ya se habían cogido los asientos de atrás porque se subieron antes nos deleitaron con un acompañamiento musical de guitarra, todos juntos, cantando, acompañados de una guitarra, angelicos... Un empeño pusieron... realmente parecían más un coro que alguien que se iba de fiesta, pero les hacía ilusión. A la voz de Alfredo de "bueno, ya se cansarán" y, "el que ríe el último ríe mejor", acompañado de su sombrero puesto en la cara nos dispusimos a dormir con las dulces canciones de fondo de los italianos que invitaban a un sueñecito reparador.
Cuando llegamos a Marsella, tocó la repartición de camarotes, por supuesto nada de viaje de trabajo sino más bien tipo viaje de instituto (y sin profes) ninguno de nuestros responsables iba acompañándonos, nos pusimos con la tarea de cambiar todas las habitaciones para todo el mundo dormir con su coleguita, la excusa por mí utilizada para dormir con Ángela era que compartíamos maleta (como véis muy bien pensada ya desde casa).
En ese momento nos encontramos con un problema, se suponía que el viaje era una invitación para el mercado italiano y no para el mercado español, así que (topicazo II) dile tú a los 20 españoles que éramos que no hablen mientras hacemos la facturación en el barco, que luego sí en el barco sí, pero mientras entrábamos calladitos... Pues salimos más o menos airosos con algún momento de pfff... (iniciado por ese alguien al que matarías) porque es cuando a ti te empieza a dar la risa, y te lo pasas tan bien y tan mal en esos momentos en los que no te puedes reír (Vease de ejemplo: en clase, en ceremonia religiosa, conferencia o ante alguien que se cae en la calle...)
Bueno, cuando llegamos al barco corriendo a dejar las maletas y corriendo a comer en el buffet, comimos de todo... Y... bebimos de todo. Nos enteramos en el barco que como cortesía nos habían dejado las bebidas también incluidas (normalmente es pensión completa pero bebidas aparte). Increíble, barra libreeeeeeeee... Pues nada como no eramos italianos no fuimos a la conferencia explicando cosas de la compañía ni a la visita guiada, nos tocó simplemente disfrutar del barco. Una pena, un disgusto...
El mejor momento del barco para mí fue sin duda cuando con un frío del copón y, atardeciendo nos fuimos al Jacuzzi, se estaba tan bien dentro... Imagináos, el frío del atardecer y nosotros dentro calentitos y con un mojito en la mano, una experiencia totalmente recomendable... Se nos hizo de noche y vimos la salida del puerto de Marsella... super bonito. En el jacuzzi bailamos, cantamos, reímos, hablamos con gente, e hicimos un amigo del mercado italiano Stefano que se lo está pasando pipa. La verdad que hablando con él nos dimos cuenta que nos parecemos más a los italianos que a los franceses y no entendemos por qué no nos ponen juntos y ponen en el otro edificio a los franceses. Aunque claro, eso significaría demasiado buen ambiente y buen rollo y eso a la empresa no le conviene.
Después nos fuimos a cambiar y vestir para la cena, nos pusimos divinas de la muerte todas, y, bueno, los italianos para nuestro gusto demasiado, algunos hasta llevaban smokin, se pusieron demasiado elegantes, y eso que era la cena normal, que no era ni la cena de gala con el capitán, pero bueno, que todos muy guapos, me faltan muchas fotos que no puedo poner aquí porque estoy esperando a que me las pasen (no miro para nadie).
Después fuimos a la discoteca, yo como siempre no aguanto nada, me tiré un buen rato hablando con Stefano el italiano del Jacuzzi y con más gente en la zona del casino que era la única en la que les dejaban fumar, yo acabe medio dormida ya en el sofá, pero parece ser, cuentan las historias, que los italianos se retiraron antes mientras los españoles aún seguían bailando en la gogotera (yo soy caballito blanco), al rato cuando se cansaron de bailar se reunieron todos a hablar a mi alrededor mientras yo dormitaba (a partir de las 02.00 se me acaba la batería) y Dulce me llevó hasta mi camarote (que dormía conmigo).
Y eso es todo amigos...
Pues eso, que nos fuimos de crucero. Para recomendar a los clientes qué barcos visitar y cuáles no, que nos sigan invitando... Estamos haciendo una fuerte presión sindical para que las visitas de los cruceros sean a los ubicados en la zona del caribe, Hawai y la Polinesia, por el momento hemos recogido miles de firmas pero sin efecto. Por cierto el otro día llegó a la oficina un nuevo triturador de papel. Que coincidencia eh?
Bueno el crucero en sí era cortito, nos subíamos en Marsella un sábado a la hora de comer y nos bajábamos en Savona (Italia) después de desayunar. Una noche a bordo.
El viaje nos tocó hacerlo con los italianos de la empresa. Hablemos de topicazos, pero, tenemos la teoría que en este viaje los italianos sentían su orgullo que les picaba y se sintieron con la necesidad de demostrar que, a pesar que la fama de juerguistas en Mónaco y en nuestra empresa la tenemos los españoles ellos pueden ser más divertidos que nosotros. Así que durante el viaje de ida a Marsella ellos que ya se habían cogido los asientos de atrás porque se subieron antes nos deleitaron con un acompañamiento musical de guitarra, todos juntos, cantando, acompañados de una guitarra, angelicos... Un empeño pusieron... realmente parecían más un coro que alguien que se iba de fiesta, pero les hacía ilusión. A la voz de Alfredo de "bueno, ya se cansarán" y, "el que ríe el último ríe mejor", acompañado de su sombrero puesto en la cara nos dispusimos a dormir con las dulces canciones de fondo de los italianos que invitaban a un sueñecito reparador.
Cuando llegamos a Marsella, tocó la repartición de camarotes, por supuesto nada de viaje de trabajo sino más bien tipo viaje de instituto (y sin profes) ninguno de nuestros responsables iba acompañándonos, nos pusimos con la tarea de cambiar todas las habitaciones para todo el mundo dormir con su coleguita, la excusa por mí utilizada para dormir con Ángela era que compartíamos maleta (como véis muy bien pensada ya desde casa).
En ese momento nos encontramos con un problema, se suponía que el viaje era una invitación para el mercado italiano y no para el mercado español, así que (topicazo II) dile tú a los 20 españoles que éramos que no hablen mientras hacemos la facturación en el barco, que luego sí en el barco sí, pero mientras entrábamos calladitos... Pues salimos más o menos airosos con algún momento de pfff... (iniciado por ese alguien al que matarías) porque es cuando a ti te empieza a dar la risa, y te lo pasas tan bien y tan mal en esos momentos en los que no te puedes reír (Vease de ejemplo: en clase, en ceremonia religiosa, conferencia o ante alguien que se cae en la calle...)
Bueno, cuando llegamos al barco corriendo a dejar las maletas y corriendo a comer en el buffet, comimos de todo... Y... bebimos de todo. Nos enteramos en el barco que como cortesía nos habían dejado las bebidas también incluidas (normalmente es pensión completa pero bebidas aparte). Increíble, barra libreeeeeeeee... Pues nada como no eramos italianos no fuimos a la conferencia explicando cosas de la compañía ni a la visita guiada, nos tocó simplemente disfrutar del barco. Una pena, un disgusto...
El mejor momento del barco para mí fue sin duda cuando con un frío del copón y, atardeciendo nos fuimos al Jacuzzi, se estaba tan bien dentro... Imagináos, el frío del atardecer y nosotros dentro calentitos y con un mojito en la mano, una experiencia totalmente recomendable... Se nos hizo de noche y vimos la salida del puerto de Marsella... super bonito. En el jacuzzi bailamos, cantamos, reímos, hablamos con gente, e hicimos un amigo del mercado italiano Stefano que se lo está pasando pipa. La verdad que hablando con él nos dimos cuenta que nos parecemos más a los italianos que a los franceses y no entendemos por qué no nos ponen juntos y ponen en el otro edificio a los franceses. Aunque claro, eso significaría demasiado buen ambiente y buen rollo y eso a la empresa no le conviene.
Después nos fuimos a cambiar y vestir para la cena, nos pusimos divinas de la muerte todas, y, bueno, los italianos para nuestro gusto demasiado, algunos hasta llevaban smokin, se pusieron demasiado elegantes, y eso que era la cena normal, que no era ni la cena de gala con el capitán, pero bueno, que todos muy guapos, me faltan muchas fotos que no puedo poner aquí porque estoy esperando a que me las pasen (no miro para nadie).
Después fuimos a la discoteca, yo como siempre no aguanto nada, me tiré un buen rato hablando con Stefano el italiano del Jacuzzi y con más gente en la zona del casino que era la única en la que les dejaban fumar, yo acabe medio dormida ya en el sofá, pero parece ser, cuentan las historias, que los italianos se retiraron antes mientras los españoles aún seguían bailando en la gogotera (yo soy caballito blanco), al rato cuando se cansaron de bailar se reunieron todos a hablar a mi alrededor mientras yo dormitaba (a partir de las 02.00 se me acaba la batería) y Dulce me llevó hasta mi camarote (que dormía conmigo).
Y eso es todo amigos...

Ibamos a subir al autobús...




El barco era un poco... recargado!!! Creo que tuve un desprendimiento de retina con las lámaras esas que además cambiamban de color.

Pista de baile

Teatro.

Piscina cubierta


Jacuzziiiiiiiiiiiiiiii


Que monos salimos...


Dándolo todo...

Tacones... unos 6 centímetros...


Yo arreglada...

Todos los días son días de fiestaaaa...

Alfredo y sus chicas...

Todos juntos y el topo italiano... yo estaba haciendo la foto...

Aquí estaban estas señoritas riéndose del otro crucero y llamándoles segundones porque nuestro crucero había salido antes de Marsella...

Comiendo... El señor de atrás no venía con nosotros...

El barco...
Al pasar de vuelta de Italia a Niza, nos paramos en Ventimiglia el pueblo fronterizo italiano con Francia, un menú del día de la nona buenísimo todo. Nos encantó...
FIN.

5 comentarios:
Ay madre!! pero como lo pasasteis tan mal?? Hija... que aburrimiento!!!
En serio, que risa viendo las fotos y tus explicaciones. El señor de atrás que no estaba con vosotros me dio mucha pena, debia tener uan envidia!!
Estabas guapísima para la cena con esos leggings y esos zapatos rojos. Guapa del todo a tope.
Enseguida te veooooo!!!
Caballito blanco!?!?!?!?!? Se dice palomita!!!!!!
Hola Isabel, me llamo María y he encontrado tu blog por casualidad (buscando info sobre trabajo en qcns). Te importaría contarme algunas cosillas sobre el curro?? (a la vida allí ya he leído que te has adaptado muy bien, yo también he vivido en el extranjero bastante tiempo), me sería de mucha ayuda antes de decidirme. Este es mi email marida77@hotmail.com. Gracias!!
Buenos días María,te escribo por aquí porque no me va la dirección que me enviaste.
En primer lugar quiero que sepas que el blog lo hice para mi familia y por tanto tiene un tono un poco más alegre que la vida real, todos los comentarios son de mis primos y tíos.
Como cada trabajo vas a tener cosas buenas y malas, y yo, que no te conozco no te quiero influir ni para bien ni para mal, espero que lo comprendas.
No te voy a engañar, el trabajo en si es duro, es un trabajo comercial puro y duro, donde tienes que conseguir que el cliente compre, estarías vendiendo no dando información, si quieren información se van a una agencia.
Pero por otra parte es una experiencia,a mi me ayudo a conocer mucho de mi misma y yo creo que eres tu quien tiene que decir, si vienes y el trabajo no te gusta siempre puedes volver, pero, habrás conocido un montón de gente nueva, Mónaco y Francia, además que vendrías ahora cuando empieza la temporada alta, lo cual es una buena cosa para las ventas, el primer mes siempre eres nuevo y cuesta más, pero para el segundo ya estarías en plena temporada alta.
A ver es un trabajo comercial que no se si te gusta o va con tu carácter pero para saberlo lo mejor es lo que veas por ti misma.
No me gustaría influir en la decisión de alguien y que menos no conozco.
Leete esta parte del blog que es en la que más datos doy... http://asturianaenlacostaazul.blogspot.com/2009/09/cosas-materiales.html
Perdona, pero, por curiosidad, me podrías decir como encontraste el blog? que palabras pusiste en el buscador??? Estoy sorprendida que alguien haya podido encontrarlo, yo lo intenté y no fui capaz, al menos no salía en la primera página.
Bueno encantada y mucha suerte con todo lo que hagas en tu vida, decidas lo que decidas.
Un saludo,
Isabel
Jopé, Isa, si que tiene razón Angi, eres una CRACK. ¡Enhorabuena! Un besote.
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